Samán de la Trinidad precisa de cuidado especial

El samán de la Trinidad es un árbol de grandes dimensiones que fue sembrado en 1753, 30 años antes de nacer Bolívar, hace más de 250 años.

Se le llama “Samán de la Trinidad” porque queda cerca de la Capilla de la Santísima Trinidad y cerca de la que anteriormente fue la Iglesia de la Santísima Trinidad y que hoy es el Panteón Nacional.

Este árbol donde Andrés Bello bajo su sombra le daba clases a Bolívar todavía se conserva, está ubicado en el costado sur de la Biblioteca Nacional, en el Foro Libertador.

El samán de la Trinidad no ha recibido tratamiento fitosanitario durante los últimos meses, lo que se evidencia en la presencia de moho y en la rotura de una de sus ramas.

El samán de la Trinidad precisa de un cuidado especial y permanente, debido a su proceso normal de envejecimiento. Normalmente en estos tratamientos se les aplica alquitrán, cal y fertilizantes para recobrar su follaje. Este legendario árbol está custodiado por una brigada patrimonial conformada por reservistas de la Guardia Nacional.

Lo que llama la atención es que, a pesar de ser uno de los dos árboles más emblemáticos de Caracas (el otro es la Ceiba de San Francisco, en medio de la Avenida Universidad en la esquina de San Francisco, justo en frente de la Iglesia del mismo nombre, una hermosa Ceiba que tiene más de 130 años de historia), no hay ninguna identificación para el visitante. Incluso el jardín que está situado alrededor de su tronco luce descuidado.

Este árbol, que es descendiente directo del histórico Samán de Güere ubicado en Aragua, guarda muchas agradables historias a lo largo de sus 250 años.

Fuente: Últimas Noticias (28/10/2010, pag. 15), Samán necesita tratamiento, Lorena Fereira.

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